miércoles, 8 de septiembre de 2010

La libreta de Mou

>EDT: Después de empatar 0-0 en Mallorca, las alarmas de la Casa Blanca se han encendido y Mou ya trama algo en su libreta.

“El traductor”
El míster se puso manos a la obra y descubrió el problema del gol del Madrid, por lo visto cada vez que Higuaín o Benzemá entraban en el área, Mourinho les gritaba desde la banda: “¡Marca!”, y en ese momento el delantero que estuviese jugando corría por el citado periódico al quiosco más cercano. Poco a poco los jugadores optaron por llevarse suelto a los partidos, ya que era un lío paras las vueltas llevar billetes grandes. Según se rumorea por los bares de la capital, la moda de que los delanteros llevasen dinero en el área la puso Tote no hace mucho.

Mou siempre ha repetido que faltaban efectivos en el campo, así que pidió nada más llegar al Real Madrid que quería jóvenes de la cantera, y así se hizo, Florentino le trajo a 2 chavales especialistas en trabajar con mármol y granito en una cantera de las afueras, y en dos patás le acabaron las obras del palco del Bernabeu, que en los últimos años había estado como las chaquetas con coderas, pasadas de fecha.

Una vez ya con el campo terminado y con el menú para el catering del palco escogido, se centró en lo deportivo. Un amigo suyo de la infancia de Setúbal, con el que se solía intercambiar los cromos de los futbolistas que les salían repetidos, se hizo recientemente agente de futbolistas. Así que le ofreció para reforzar al equipo a un delantero procedente del Lecce italiano, pero Mou le dijo que no alegando que lo veía un poco incompleto, que para que le llenara tenía que ser del Lecce con Cola-Cao.

José no estaría dispuesto a seguir como entrenador en estas condiciones, con lo que estaría barajando alquilar un local en Valdebebas para abrir el “Bar de Mou”, en el que se servirían varias clases de pescado. Si ya lo dijo en su presentación, será todo “bonito, bonito, bonito”. De no cuajar el bar, podría meterse a mecánico, con lo que pasaría de dar ruedas de prensa a ruedas de camiones y furgonetas.

viernes, 3 de septiembre de 2010

¿Por qué se fue Ibra del Barça?

> EDT: El escándalo de la venta del sueco, en exclusiva.

¿Cuestión de "ceros"? ¿Bajo rendimiento en el terreno de juego? ¿Un representante bocazas? Se ha tratado de buscar los motivos y los culpables, pero sólo se han encontrado a dos principales sospechosos. El círculo se cierra.

Sujeto A: "El filósofo"

Ibra "rajó" de que la culpa de su fichaje por el Milán la tuvo una persona, que no lo tragaba. Este odio se remonta a Navidades, cuando se hizo el sorteo del amigo invisible y entonces Ibrahimovic le regaló a Pep dos cojines para el sofá-cama, que hasta estaban usados y se les salía las plumillas por detrás. Claro, esto para una persona que es más de almohada como Guardiola, pues no le sentó nada bien. Ni se sentó más en él, porque a partir de ahí ya no lo ulitiza más y lo ha llevado al cuartito que tiene para la plancha, para que la parienta coloque las camisas encima una vez que estén planchadas.

El delantero también dijo que Guardiola no le echaba nunca cuenta. Esto fue debido a que el míster le cogió los libros al hijo de la vecina del cuarto que estudiaba primero de psicología y leyó que para que hubiera "feeling" tenía que entender las costumbres de su país, ponerse de la parte del otro, por eso cada vez que Ibra intentaba hablar con Pep éste se "hacía el sueco", vamos, que pasaba de él.

La puntilla fue cuando Guardiola se compró una mesita en el IKEA para apoyar los pies mientras veía la tele, y se clavó una astilla en el dedo chico que estaba suelta, de ahí a lo de la puntilla. Desde aquel momento no quiere saber nada que venga de Suecia.

Sujeto B: "El nuevo presi"

La economía del Barça, que andaba cortita, no podia permitirse pagar la ficha de Ibrahimovic, ni todas las Fantas que el jugador se tomaba cuando había alguna comida de convivencia y pagaba Rosell. Así que el Milán le propuso una cesión al conjunto catalán, a lo que el Barça respondió que ellos a cambio querían otra cesión, pero que fuera en un partido de Champions, y a ser posible, que estuviera cerquita de la portería para que fuera más fácil de marcar el gol.

Las negociaciones se reabrieron cuando el Milán le tocó al Madrid de rival en la Champions, así que el presi accedió a que se fuera, porque así le podía quitar el otro título a Mourinho, que era de lo que se trataba. Total, solo iba a cambiar las rayas rojas de la camiseta por unas negras, que viene a ser lo mismo.

El acuerdo se cerró en 12 millones de euros al año más uno por objetivos, es decir, más un euro que pagaría el Barça para que se comprara Ibra el Marca al día siguiente de un partido y vea lo bien que lo hubiera echo.

Finalmente, fue el Senado del Barça el que confirmó el acuerdo, en realidad el "senado" era un miembro del consejo que lo llamaban así porque le gustaba ir bien comido a todas las reuniones.

Andrés Iniesta, con su desparpajo y guasa que lo caracteriza dentro del vestuario, al enterarse de todo, y después de tomarse varias "Mhou"0.0, hizo un juego de palabras bastante a tener en cuenta: "El Barça se LIBRA"

A lo que Puyol añadió que él que era el capitán no le habían comentado nada en el camino de la ciudad deportiva a la churrería de la esquina, que era donde se trataban los temas importantes de "La Masía". Así que le dió por entonar los acordes del himno, diciendo que todo había sido una "¡Farça, farça, farçaaa!". Para acabar, achacó que cada vez que le preguntaba al míster por le traspaso de Ibra, este le decía: "Carles, sólo sé que no sé nada".